La Cámara Cordobesa de Natatorios (CCN) renovó sus autoridades la semana pasada. La comisión directiva está liderada ahora por José Sosa, como presidente; Fabián Barrionuevo, como vicepresidente; Elisa Lapenta, como secretaria; y Alberto Buccolini y Martín Fernández, como vocales.

“Tenemos dos objetivos: la visualización y el acercamiento con distintos organismos. Empezamos la Cámara siendo 15 administradores y propietarios de piletas, y hoy somos 50 dueños. Ahora estamos trabajando fuerte en la empatía con todos los socios y en que en nuestro organismo esté representada toda la provincia de Córdoba”, cuenta Sosa.

La CCN se reunió con la Federación Cordobesa de Natación (FCN) y la Agencia de Deportes de Córdoba para discutir los protocolos de bioseguridad para la reapertura. “También estamos en contacto con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), que ya recibió nuestros protocolos”, añade Sosa.

Además, la CCN estuvo trabajando en conjunto con la Cámara de Gimnasios de Córdoba (CGC) para aunar fuerzas en un mismo objetivo: la reapertura de sus instalaciones. “Junto con la CGC y la FCN respaldamos el protocolo que presentamos al COE. Allí solicitamos que se pueda trabajar con 4 personas por carril en nuestras piletas”, indica Sosa.

“Cuando nos permitan reabrir, queremos tener la seguridad de que, a nivel gobierno y a nivel consciencia ciudadana, se cumpla con el distanciamiento social y con todos las medidas, porque no queremos que después de ponernos en funcionamiento tengamos que cerrar porque haya habido algún contagio”, comenta el presidente.

“A una semana de renovar las autoridades de la Cámara, largamos una capacitación virtual en RCP y Primeros Auxilios enfocados en el coronavirus y la gripe. Porque más allá del protocolo, queremos que los guardavidas, profesores y empleados administrativos y de mantenimiento se instruyan al respecto con profesionales reconocidos”, destaca Sosa.

Los natatorios están cerrados desde el 19 de marzo, y por la crisis tuvieron que cerrar sus puertas definitivamente dos piletas en Córdoba capital. “Estamos desesperados porque en este sector hay muchas fuentes laborales”, concluye Sosa.