El pasado miércoles 1 de abril se anunció formalmente la creación de la Cámara Uruguaya de Gimnasios y Afines (CUGA) en la ciudad de Montevideo. El objetivo principal de la flamante entidad es solicitar al Estado apoyo frente a la complicada situación laboral y económica que vive la industria en el contexto de la pandemia del Covid-19.

“Creamos este ente regulador por la necesidad de tener una institución representativa, una asociación a quien consultar y de la cual beneficiarse. También lo hicimos con el fin de superar ciertos inconvenientes actuales que aquejan nuestro desarrollo como empresas”, señala Gustavo Méndez, presidente de la CUGA.

“Nuestro rubro fue una de las líneas directamente más afectadas del mercado empresarial y, por sentido común, casi de inmediato que se anunció dicha pandemia, cerramos las puertas de nuestros gimnasios. En muchos de los casos se hizo esto a pesar de ser la única fuente de ingreso, así como también una fuente laboral de gran importancia”, destaca Méndez.

La meta de la CUGA es lograr que se regularicen ciertos temas en materia de seguridad, higiene, impuestos y desarrollo que, al día de hoy, no están contemplados por ningún régimen establecido. “Además, queremos brindar beneficios a los asociados de nuestra Cámara para que progresen en sus empresas”, afirma Méndez.

“El haber cerrado nuestras puertas ha dado lugar a que quienes trabajan en la informalidad, aprovechan la situación para generar más ingresos, dando entrenamientos no controlados en zonas al aire libre y por conexiones en grupos cerrados por Internet, poniendo en riesgo el futuro laboral de cada trabajador formalizado”, remarca el presidente de la CUGA.

“La expectativa que tenemos es el apoyo y adhesión de los que representaremos para ser a futuro una organización creíble y estable en el tiempo. Queremos sembrar nuestra iniciativa a través de miembros relacionados al grupo fundador, tanto en la capital como el interior del país, generando adeptos bajo el modelo de filiales”, concluye Méndez.