La Cámara de Gimnasios de Argentina (CGA) solicitó al Estado una serie de medidas que alivien la situación financiera y económica de los gimnasios en el contexto de la cuarentena. En este sentido, la CGA se dirigió a los ministerios de Desarrollo Productivo y de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.

“Los gimnasios fueron obligados a cerrar incluso antes de la declaración de aislamiento total. Pese a ello, se anunciaron diversas medidas compensatorias que darán cierto alivio económico para los sectores que han sido especialmente restringidos en sus actividades, pero no se menciona a nuestro sector”, señala Fernando Storchi, presidente de la CGA.

“Nuestra industria se constituye a partir de costos fijos que debemos seguir soportando y no hay manera de generar ingresos nuevos ni adicionales en la medida que los establecimientos estén cerrados. Sin un plan de apoyo por parte del Estado, hay incertidumbre respecto a cómo se logrará dar cumplimiento a las obligaciones impositivas y laborales”, afirma Storchi.

Según la CGA, la instrumentación de medidas que permitan a los gimnasios continuar con sus operaciones no solo servirá para evitar el corte de la cadena de pago a proveedores y la preservación de los puestos laborales, sino también para prevenir las consecuencias físicas y psíquicas en la población durante y después de la pandemia.

De esta manera, el organismo que nuclea a los gimnasios argentinos propuso al Gobierno la extensión del programa Ahora 12, la instrumentación de un plan de pagos para todas las deudas impositivas, la extensión de las moratorias vigentes y el blanqueo laboral de monotributistas sin pago de contribuciones o aportes por el término de un año.

Por otra parte, también la CGA sugirió reducir el 50% de las contribuciones patronales para los empleados en blanco y disminuir la alícuota del I.V.A. al 10,5%, reconociendo a la industria fitness como agente promotor de la salud y de empresas de servicios. Además, se propuso simplificar el acceso a la herramienta REPRO.

“En nuestra solicitud al Estado, también hemos sugerido el acceso a líneas de crédito y paquetes de ayuda financiera por un monto equivalente a tres meses de facturación de cada gimnasio, las cuales serían abonadas en 48 cuotas, con una tasa máxima del 24% anual”, destaca el presidente de la Cámara.

Respecto a los costos operativos, la CGA solicitó al Gobierno argentino el congelamiento de las tarifas de servicios públicos, la exención de pago de alquileres de los meses en los que los gimnasios estarán cerrados y la extensión de los plazos de los contratos de alquiler equivalente al mismo período en que los gimnasios estén cerrados.