La cadena de gimnasios china Will’s Fitness reabrirá once de sus unidades en la ciudad de Shangai, en China. Esta reapertura viene acompañada de un estricto cumplimiento de las últimas medidas sanitarias para evitar nuevos contagios de coronavirus, que el gobierno chino publicó recientemente. Esta cadena tiene 150 sedes y estaban cerradas desde enero pasado.

“Para proteger la salud y la seguridad de nuestros clientes, reforzaremos la prevención epidémica y la gestión de nuestros clubes significativamente. Respetaremos también el protocolo epidemiológico lanzado por el gobierno”, destaca Ronnie Cai, vicepresidente de Operaciones de Will’s Fitness.

En base a estas nuevas disposiciones publicadas por las autoridades, la cadena de gimnasios reducirá sus horarios de atención de 10.00 a 21.00 horas, mantendrá cerrados las áreas de clases grupales de fitness y de ciclismo indoor, al igual que la piscina, el sauna y las duchas. Tampoco estarán disponibles las zonas de recreación y la barra de bebidas y comidas.

“Todos los socios, empleados y visitantes que entren a nuestras sedes deben usar correctamente sus barbijos en todo momento, y pasar por el control de registro y de temperatura -no deben superar los 37ºC-. A cualquiera que no cumpla con estos requisitos, se le negará la entrada y se le pedirá que se retire”, afirma Cai.

Algunas recomendaciones

Por otra parte, Cai dio una serie de recomendaciones a los gimnasios de otros países en los que todavía no se reguló la pandemia. La primera es negociar los alquileres para conseguir una reducción en la renta basada en la situación excepcional por la que se está pasando. “Algunos arrendatarios entenderán y estarán felices de colaborar”, destaca Cai.

Otro consejo es tomar subsidios estatales si es que los gobiernos los ofrecen. También Cai sugiere que los empleadores negocien los pagos de salarios y analicen qué medidas tomar: si ofrecen vacaciones pagas, si lo tomarán como una licencia temporal o si van a garantizar el pago del salario mínimo. “La última opción es realizar despidos”, señala Cai.

“Durante el tiempo en que estén cerrados, les recomiendo que se enfoquen en los servicios virtuales y en el vínculo con los socios. China tiene muchas plataformas que permiten a los negocios ofrecer programas de entrenamiento online. Esto permite a los clientes que sigan ejercitando desde casa y se comprometan con la marca”, explica el ejecutivo.

Finalmente, Cai remarca que, una vez reabiertas las sedes, los ratios de ventas y número de miembros no volverán inmediatamente a la normalidad. “Esto afectará los ingresos por un tiempo, por lo que los gimnasios tendrían que negociar un aumento gradual tanto en el alquiler del espacio como en las membresías de los clientes”, añade.

Nota: Un agradecimiento especial a Mónica Hernández, directora de ventas para América Latina de Nautilus Inc. por su valioso aporte en este artículo.