CrossFit Inc. le ganó una batalla legal a la National Strenght and Conditioning Association (NSCA) surgida a partir de que este organismo publicara “un estudio con datos falsos e inventados” sobre la tasa de lesiones producidas por CrossFit. El juez Janis L. Sammartino le ordenó a la NSCA pagarle U$4 millones dólares a CrossFit.

“Se ha establecido que la competencia desleal y la publicidad falsa (…) causó una baja en las inscripciones a las certificaciones de CrossFit en los mercados estadounidenses e internacionales”, dictaminó la Corte de San Diego. Y agrega que el perjuicio “ha aumentado los ingresos, el crecimiento y el fondo de comercio de la NSCA”.

El artículo que “difamaba al método CrossFit” fue publicado por NSCA en 2013. La repercusión fue tal que en 2014 El Pentágono consideró prohibir este tipo de entrenamiento entre sus fuerzas militares. “En 25 años en el banquillo, este es el primer caso que la Corte ha tenido que llegar a tal punto”, expresó el juez Sammartino.

“El fallo de la Corte resalta los esfuerzos extensivos de la NSCA para encubrir su mala conducta científica y atroz. Como CrossFit ha alegado, desde 2013, la NSCA y William Kraemer –editor en jefe de la Revista de Investigación de Fuerza y Acondicionamiento– falsificaron el registro de la investigación”, afirmó CrossFit.