El ejercicio físico genera mayor felicidad en los norteamericanos que el dinero mismo, según una investigación realizada por la Universidad de Oxford y la Universidad de Yale. Esta fue la conclusión del estudio, en el que se dictaminó que es el ejercicio regular, y no el estatus económico, el mayor indicador de felicidad de los habitantes de Estados Unidos.

Para este trabajo, los investigadores examinaron y compararon información de los estados emocionales, de los tipos de actividad física y de los niveles de ingresos de 1.2 millones de adultos norteamericanos. Para eso, analizaron las respuestas a los cuestionarios de 2011, 2013 y 2015 de distintos gimnasios en Estados Unidos.

El mayor descubrimiento de este estudio es que los norteamericanos que entrenan regularmente se sienten tristes 35 días al año, mientras que los sedentarios están tristes 53 días por año. También encontraron que las personas físicamente activas se sienten igual de bien que los sedentarios que ganan U$25 mil dólares más que ellos.

Sin embargo, la investigación determina que existe un límite para que el ejercicio mejore la felicidad de las personas. Agregar más ejercicios a la rutina física no es necesariamente acertado: tres a cinco sesiones de entrenamiento por semana son lo ideal, con una duración de entre 30 y 60 minutos por sesión.

“En una muestra grande de la población norteamericana, el ejercicio físico es significativamente asociado con una salud mental sobre-exigida. Más ejercicio no siempre es lo mejor. Existen diferencias en la percepción del ejercicio en base a otras variables demográficas, como el nivel de educación o el nivel de ingresos de la gente”, dice el estudio.

“El ejercicio está conectado con la reducción de los factores de riesgo de todas las causas posibles de muerte, pero su enlace con la salud mental no era claro. Con el estudio apuntamos a examinar la asociación entre bienestar mental y ejercicio para entender mejor la influencia del entrenamiento en la salud mental de las personas”, explican los científicos.