El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en la sociedad actual y el ejercicio físico ayuda a mejorar la calidad del sueño, pero hay algunas consideraciones a tener en cuenta, por ejemplo, la intensidad del mismo, la edad y la condición física de las personas, según explica la doctora Mirta Ortiz, de la Unidad de Actividad Física de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles.

Ortiz refiere los adolescentes que realizan una mayor actividad física experimentan un buen descanso y un sueño reparador. Este beneficio está relacionado directamente con los días que realiza las sesiones de ejercicios físicos.

Existen estudios que demuestran que la práctica de actividad física regular en las personas mayores, incluso después de los 60 años, otorga igualmente excelentes resultados, mejorando la calidad del sueño y la memoria. Caminatas, andar en bicicleta, bailar y nadar son algunas actividades recomendadas para el efecto.

Un aspecto de la actividad física a tener en cuenta es la intensidad, menciona la profesional médica, que debe ser la adecuada para evitar los dolores musculares al finalizar la sesión. El dolor muscular puede dificultar el inicio del sueño y provocar un mayor número de despertares inoportunos.

La práctica de ejercicios de forma adecuada produce la liberación de diversas hormonas que aumentan la relajación corporal y mental, contribuye asimismo a contrarrestar las preocupaciones, reduciendo la carga mental que el estrés cotidiano genera.

Fuente: nanduti.com.py

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