Estudios realizados en la Universidad de Exeter, en Gran Bretaña, revelaron que una sesión de ejercicio físico ayuda a reducir las ansias de nicotina. A esta conclusión llegaron luego de asignar aleatoriamente a un grupo de fumadores ejercicios como caminar o andar en bicicleta, y de poner a otro grupo a ver videos o estar sentados. En general, los fumadores dijeron que tenían menos ganas de fumar después de hacer ejercicio que antes.

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