Noticias

Para “asegurar a los socios calidad en el servicio”, el gimnasio Buena Vida Club & Spa obtuvo la certificación ISO 9001:2000

Buena Vida Club & Spa, ubicado en la ciudad de Cipolletti, Río Negro, se convirtió en el segundo gimnasio de Argentina en certificar la calidad de sus servicios bajo los lineamientos internacionales de la norma ISO 9001:2000. El pionero en la materia fue la sede Unicenter de la cadena Sport Club, en Buenos Aires.

Este logro implica el compromiso asumido por el gimnasio de asegurar a sus clientes un servicio de calidad comprobada, con profesionales atentos a sus necesidades. “Esto se consigue haciendo mediciones de satisfacción de los clientes, de los resultados de los programas, mediante la capacitación permanente del staff, etc.”, comenta Juan Rosauer, uno de los propietarios de la firma.

El camino recorrido hasta lograr el aval internacional fue arduo. El empresario señala que entender el concepto y el trabajo que implica instrumentar un sistema de gestión certificable puede tornarse desalentador muchas veces. “Aunque si uno se acostumbra a trabajar bien, pensando en la satisfacción del socio, los servicios son cada vez mejores y más eficientes, con el consecuente beneficio que esto trae aparejado para el negocio”, explica.

Dada su experiencia en la producción y exportación de frutas a diversos mercados internacionales, muy exigentes en cuanto al cumplimiento de normas de certificación, Rosauer ya tenía incorporado el concepto “de trabajar asegurando lo que uno hace”. En función de ello, trasladó esta idea al emprendimiento que había planeado junto a su socio, Ariel Larrañaga, vinculado al deporte y la salud. Ambos conocían gimnasios de otros países y notaban una gran diferencia con el mercado local, por ello se propusieron montar un centro de “mucha calidad en la Patagonia”.

Con esa meta, compraron en Cipolletti un terreno céntrico y comenzaron la primera etapa de construcción. “La gente decía que estábamos locos y que tardaríamos años en recuperar la inversión”, recuerda Larrañaga. Hasta ese momento -año 2003- “los gimnasios del lugar eran empresas muy chiquitas, que en general estaban mal manejadas”, asegura Rosauer. En un principio, la premisa fue armar una unidad económica y esperar a que el club se autofinanciara por sí mismo para seguir con su expansión, como finalmente sucedió.

El 3 de octubre de 2005, Buena Vida Club & Spa abrió sus puertas, y a partir de allí se comenzó a trabajar para lograr la certificación. Contrataron el asesoramiento de una consultora externa para cumplir con los requisitos exigidos por norma ISO 9001, principalmente en el armando de los manuales de procedimientos y los circuitos propios de la actividad. Rosauer afirma que todos los pasos y procesos del negocio están asentados allí.

En enero pasado obtuvieron la certificación a través de la empresa Bureau Veritas. El certificado, expedido por tres años, señala que este aval alcanza los “Servicios de actividades físicas y deportivas: spinning, musculación, acuáticas (aquagym, natación y pileta libre) y salidas outdoor”.

Los ejecutivos coinciden en que en estos años la imagen que, peso o estatura. “Queremos que el club se perciba como un centro de salud, que a su vez sea divertido y que tenga un lugar para disfrutar con amigos después de una clase o un partido de squash”, dicen los empresarios.



Tu comentario

Su e-mail no será publicado.

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>