Noticias

La cadena brasileña de gimnasios Runner apuesta a las licencias para su expansión

Después de que se frustraron sus planes de captar recursos en la bolsa de valores en 2001, la red de gimnasios más antigua de Brasil, Runner, retoma este año su proyecto de crecimiento y para ello apostará al licenciamiento de su marca con el objetivo de alcanzar las 100 unidades a fines de 2012.

La idea es vender todas las sedes propias y transformarlas en licenciadas. La empresa también negocia con otros gimnasios independientes para que cambien sus banderas. Un vocero de Runner manifestó que no tienen prisa en vender sus unidades pero saben que descentralizando la gestión, los operadores locales tendrán más agilidad y flexibilidad. “Hoy el mercado está muy competitivo y la cabeza de la compañía debe responder rápido para conquistar una mayor participación”, explican.

Un proyecto piloto de licenciamiento fue concretado en 2006 con el gimnasio Action Club, de Granja Viana, en San Pablo. “Mis ingresos mensuales pasaron de 41 mil reales (24,9 mil dólares) a 130 mil reales (78,8 mil dólares) un año después del cambio de marca a Runner”, asegura Peter Thomas Szenttamasy, fundador de Action Club y que hace un año se hizo cargo del área de expansión de Runner.

El modelo de expansión elegido por Runner es el de licencias y no el de franquicias. “Las franquicias son muy rígidas y un operador, para no perder competitividad, necesita libertad para tomar ciertas decisiones en forma independiente. Por ejemplo: mi proyecto no contempla clases de box, pero mi unidad licenciada en Granja tiene a 30 por ciento de sus alumnos en esa clase. Si no le doy libertad a mi licenciado para conservar esa actividad, va a perder ese público. Y lo mismo puede ocurrir no sólo con clases, sino también con modelos de tributación de impuestos”.

El mercado brasileño, con 12,6 mil gimnasios, es el tercero a nivel mundial. La meta de Runner es atraer gimnasios con un potencial de facturación mensual mínima de 100 mil reales (60 mil dólares). El royalty que cobra es 10 por ciento de la facturación bruta, con un limitador mínimo de 10 mil reales y uno máximo de 30 mil reales (6 y 18 mil dólares, respectivamente). Además, el gimnasio licenciado debe realizar una inversión de 50 mil reales (30 mil dólares) que se destinan a entrenar a los profesores e implementar las nuevas técnicas de ventas y de marketing.

Nota: Partes de este artículo fueron publicados por Valor Econômico – 29/08/2008



Tu comentario

Su e-mail no será publicado.

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>