Expertos

En el pasado, la comunicación de las empresas era poco fluida o inexistente. Hoy en día debido al rol preponderante que ocupan los clientes, la creciente competencia y la importancia de su opinión en un mercado en el que reciben tantos estímulos externos, esta situación cambió significativamente.

La clave para lograr una imagen corporativa sólida reside en la elección de la estrategia de comunicación. Pero en este ámbito no existen buenas o malas estrategias para lograr la percepción deseada, sino estrategias apropiadas o no a los fines de cada empresa.

En este sentido, no hay recetas mágicas sino que cada compañía debe elegir la que crea más conveniente acorde a sus objetivos comerciales y los públicos con los que desee relacionarse en cada momento.

Toda empresa, independientemente de su tamaño, interactúa permanentemente con diferentes públicos como proveedores, clientes, prospectos, competidores, empleados, comunidad, etc. La imagen que genera en estos públicos depende de cómo elija comunicarse con ellos.

Lo fundamental es tener en cuenta que no existe la “no comunicación” ya que, aunque sea de manera no intencional, se está comunicando siempre: todo lo que hace o deja de hacer una empresa tiene un mensaje. Por esta razón es esencial identificar el público objetivo y detectar sus preferencias y necesidades.

Una vez logrado esto, se deben definir claramente las políticas de comunicación, planificar cómo se van a llevar a cabo, qué cosas se quieren resaltar y cuáles otras prefieren omitir o silenciar y, fundamentalmente, mantener siempre un único mensaje a fin de lograr el mayor nivel de credibilidad.

A partir de este momento entraríamos en el terreno de la comunicación “activa” o “intencional”, es decir, toda aquella que depende proactivamente de la empresa y que tiene que ver con cómo, cuándo y de qué forma comunicar al público objetivo, teniendo siempre presente la estrategia comercial.

Teoría del color
La comunicación comprende muchos elementos que van desde la vestimenta de los empleados hasta los colores que se escogen, tanto para los espacios dentro de la empresa como para la identidad corporativa, que debe respetarse en todos los elementos: folletería, credenciales, cartelería, etc.

Cada color tiene una influencia diferente sobre las emociones del individuo:

-El color rojo sugiere vitalidad, entusiasmo, pasión, energía e intensidad. Se utiliza para empresas que quieren diferenciarse por su audacia y valor, generando un lazo afectivo hacia el cliente.

- El verde está asociado a conceptos como naturaleza, salud, dinero, frescura, abundancia, fertilidad. Es el preferido por empresas relacionadas con la vida sana y el bienestar físico.

- El color azul se asocia a conceptos como seriedad, seguridad, compromiso, lealtad, justicia y fidelidad. Es ideal para empresas que necesitan demostrar cierta solidez y respaldo como bancos o compañías de seguros.

Lucio Mauro es director de Mauro & Estomba Consultores en Comunicación. lmauro@myeconsultores.com.ar

Texto publicado en la edición Nro. 9 de la revista Mercado Fitness – Año 2005 – Marzo / Abril



Tu comentario

Su e-mail no será publicado.

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>