Expertos

Si está bien planificada, la arquitectura contribuye al éxito de cualquier emprendimiento comercial. En el ámbito de los gimnasios, un buen proyecto ayuda a vender membresías y a aumentar la retención de socios.

A la hora de desarrollar el proyecto para la construcción de un gimnasio, resultan fundamentales dos aspectos, uno funcional y otro emocional. El primero tiene que ver con la distribución correcta de los espacios y el segundo con la ambientación de cada sector dentro del gimnasio.

Desde el punto de vista funcional, debemos saber el número de socios que frecuentará el gimnasio y dimensionar los espacios de manera adecuada. Trabajamos siempre con la capacidad máxima de clientes, sabiendo que habrá variaciones en la cantidad durante el año.

Para garantizar que todas las áreas del gimnasio sean bien utilizadas, debemos tener en mente la proporción entre ellas. El área de producción, compuesta por musculación, cardiovasculares, salones para clases grupales y piscina, debe ocupar como mínimo 60 por ciento de la superficie total del emprendimiento.

La parte operacional (recepción, ventas, administración, evaluaciones físicas y el depósito o sector de mantenimiento) ocupará 10 por ciento del gimnasio, mientras que a los espacios de servicios, como una tienda, un bar, una sala para cuidado de niños o una de acceso a Internet, se le destinará 5 por ciento.

Los vestuarios ocuparán entre 10 y 15 por ciento del área total y los espacios destinados a la circulación acostumbran ocupar 10 por ciento de la superficie. Estos números sirven también para definir el programa del gimnasio, o sea, cuáles ambientes deberá contemplar el proyecto. Es pre-dimensionamiento debe ser analizando caso por caso, según la experiencia del arquitecto.

La distribución de estos espacios es fundamental para el éxito del proyecto. Todos los sectores deben estar bien integrados visualmente para dar la sensación de movimiento y amplitud. Cuando trabajamos con varios niveles o pisos, tenemos que intentar hacer aberturas para garantizar una integración vertical.

Hacer amistades dentro del gimnasio es importante para la fidelización de los clientes. La creación de espacios de servicios, sea un bar o una sala de reuniones, es fundamental en este proceso.

Arquitectura de interiores
Con los espacios ya bien distribuidos y proporcionales entre si, tenemos que encantar al cliente y al visitante. Nuestra herramienta será el uso de los colores y los materiales adecuados en cada ambiente, creando escenarios que sorprendan al usuario.

Debemos pensar en el camino que el futuro cliente transitará dentro del gimnasio. Es bueno colocar una maceta con plantas, un cuadro o una pared con un revestimiento especial en aquellos lugares por los que transitará el posible cliente, durante el tour de venta.

La recepción es nuestra tarjeta de presentación. Ésta debe ser impactante: el mostrador, los materiales y los colores deben tener la imagen que el emprendimiento quiere transmitir. El logotipo y el nombre del gimnasio no pueden faltar en este sector.

Cada público se identifica con un tipo de decoración. Para conocer al suyo, visite las tiendas donde éste acostumbra comprar, los shoppings y los restaurantes que frecuenta. Preste atención a los materiales, los colores y formas de esos lugares. Eso lo ayudará a ambientar su gimnasio, pero sin dejar de adecuar ese concepto a un local para la práctica de ejercicios, que debe ser relajado y alegre.

El color es un poderoso aliado en la ambientación. Como regla general, los colores calientes (rojo, amarillo y derivados) crean la sensación de calidez y acogimiento. Deben ser usados en algunos detalles o ciertas paredes a las que el usuario no tenga que mirar por un tiempo largo. Los colores fríos (azul y derivados), en cambio, pueden ser usados con mayor libertad.

Los patrones repetitivos, como tiras y cuadrículas, deben ser evitados. Para crear un efecto de alegría, mezcle varios colores. Para generar un ambiente más sobrio, escoja un color y trabájelo en varios tonos. Una alternativa interesante es usar un color frío intenso como base de la pintura, uno caliente para detalles, y el resto neutro. Un ejemplo es el azul oscuro, con anaranjado y blanco.

Para lograr un buen proyecto: combine la parte funcional con la emocional. Tenga criterio en la elección de materiales durables, pero no tenga miedo de experimentar con los colores ya que la pintura se puede probar y cambiar fácilmente. Haga los ambientes más humanos, usando plantas o espejos de agua. Defina la sensación que el cliente debe tener en cada ambiente y ¡BUEN PROYECTO!

Patricia Totaro es arquitecta especialista en el desarrollo de gimnasios y clubes. patricia@patriciatotaro.com.br

Texto publicado en la edición Nro. 12 de la revista Mercado Fitness – Año 2005 – Septiembre / Octubre



Comentarios

  1. Arturo Mariano dijo:

    Me parece fenomenal tu exposicion respecto al diseño, distribucion del proyecto, estoy de acuerdo en que la forma y la funcion debe de ir de la mano, y lo que mas me gusto es que uno debe de atreverse a utilizar materilalidad y conceptos que usualmente no se utilizan en proyectos como este, claro que siguiendo una linea y un patron que sea concordante con lo que uno esta creando.

    Saludos,
    Consorcio Dizarq SAC.

Tu comentario

Su e-mail no será publicado.

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>