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Conozca algunos de los cambios más importantes que afectan a la sociedad en general y al sector del fitness en particular, y actúe en consecuencia. Ideas para que los clubes avancen y cambien al ritmo que la población les exige.

Todo cambia: el cliente y sus hábitos de vida y de consumo, el mercado y la competencia, las nuevas tecnologías, el perfil de los profesionales. Pero, ¿seguro que todo cambia? ¿Están cambiando los clubes de fitness para adaptarse a la nueva realidad?

A continuación se detallan algunas de las modificaciones más importantes que afectan a la sociedad en general y al sector del fitness en particular, y se proponen algunas ideas para que los clubes avancen y cambien al ritmo que la población les exige.

- Nuevas alternativas en ocio: hace unos años empezó a decirse que el tiempo de ocio de las personas iba en aumento, lo que parecía una muy buena oportunidad para el sector del fitness. Sin embargo, no contábamos con la aparición de nuevas tecnologías vinculadas con el fitness, que iban a facilitar la práctica deportiva desde casa. Por ejemplo la consola Wii de Nintendo, o la gran variedad de equipos de home fitness: plataformas vibratorias, electroestimuladores, aparatos de abdominales, multigym, etc.

Es preciso diferenciar entre estos dos tipos de alternativas. Por un lado, el equipamiento home puede no suponer una amenaza real para el sector, ya que estudios que se realizaron en Estados Unidos confirman que el crecimiento del sector de fitness hogareño va paralelo al avance del sector del fitness profesional. La compra de ese tipo de equipamiento puede suponer un primer paso para que muchas personas acaben finalmente inscribiéndose en un gimnasio, donde disponen de un mejor equipamiento, supervisión profesional, sociabilización, etc.

Más preocupante parecen las nuevas tecnologías que combinan diversión, competencia y deporte, como la Wii. ¿Hasta dónde pueden evolucionar estas tecnologías? ¿Acabarán siendo una alternativa real al fitness? En este momento es difícil contestar a estas preguntas, pero en vista del éxito que tienen las aplicaciones actuales, es muy probable que las potentes multinacionales que hay detrás decidan invertir en serio en el desarrollo de alternativas de ocio saludables.

Los clubes de fitness no deberían dar la espalda a esta realidad, y tendrían que empezar a pensar en dos direcciones. Por un lado, incluir algunas de estas tecnologías en la oferta de servicios que el gimnasio brinda dentro de sus instalaciones, y hacerlo con valores añadidos asociados. Por ejemplo, no es lo mismo jugar a la Wii con un par de amigos en tu casa que hacerlo en una sala específicamente preparada para eso, compitiendo y compartiendo con muchas más personas.

Por otro lado, los gimnasios deberían empezar a pensar que sus servicios no deben quedarse entre las cuatro paredes de sus instalaciones. Habrá que llegar hasta los hogares y hasta los trabajos de los clientes y seguir ofreciéndoles servicios allí, para aquellos días que no quieran o no puedan ir al club. Ya que somos los especialistas en deporte y fitness y tenemos la confianza de los clientes, ¿por qué no podemos prestarles servicios en otros entornos?

- Nuevas formas de relacionarse: el uso de las redes sociales crece a pasos agigantados. En la actualidad hay muchos jóvenes que se relacionan más por Internet que en persona. Nos movemos en una sociedad donde las relaciones son cada vez menos duraderas, lo que genera necesidad de crear espacios para conocer nuevas personas y relacionarse.

Ésta es una gran oportunidad para los clubes de fitness, ya que reúnen a gente en un ambiente dinámico, desenfadado y alegre. No deberíamos perder esta ocasión de convertirnos en el mejor espacio de relación y de encuentro. Esto puede hacerse inicialmente a través de la plataforma que ofrecen las redes sociales, y luego en el propio gimnasio, a través de actividades de sociabilización: eventos, fiestas, etc.

- Nuevos competidores: el fitness tiene un gran poder de atracción para empresas y profesionales de otros sectores. En la última década hemos visto la entrada de muchas empresas del sector de la construcción en el fitness, con el afán de diversificar y reducir el riesgo de sus inversiones.

Ahora estamos entrando en una nueva era, donde empresas de otros sectores y numerosas compañías de capital de riesgo ingresan al fitness. ¿Qué repercusión van a tener estos nuevos operadores en el sector? Estas empresas llegan con una estructura altamente profesional, con ideas frescas de otras industrias y con un gran nivel de competitividad. Todo esto, sin duda, va a hacer madurar al sector de golpe y lo va a convertir en más profesional.

Hoy los clubes deben avanzar hacia esa profesionalización, crear estructuras competitivas, formarse en gestión empresarial, contar con colaboradores especialistas en áreas de ventas, marketing, finanzas, etc.

En un mercado más competitivo, para tener éxito hay que ser mejor. Esto no sólo significa dar un mejor servicio al cliente, sino que también hay que optimizar al máximo los recursos, innovar continuamente, contar con un buen equipo humano y potenciar la comunicación; en definitiva, funcionar de manera más profesional.

- Nueva distribución del poder: la evolución de todos los sectores ha venido marcada por la mayor concentración del poder en un menor número de operadores. El sector del fitness en España todavía está muy atomizado, con un gran número de clubes que operan de manera independiente o con cadenas que todavía tienen un tamaño pequeño o mediano.

Sin embargo, los próximos años van a estar marcados por la concentración de clubes en cadenas cada vez más grandes y potentes. Este crecimiento se dará por la compra de una cadena a otra mediante fusiones de grupos o incluso con alianzas entre operadores o clubes independientes para constituirse como un gran grupo.

Cualquiera de estas fórmulas puede ser válida, pero lo que parece evidente es que cada vez va a ser más difícil seguir funcionando en solitario. Aquel que quiera tener algo que decir en el sector y que pretenda aprovechar nuevas oportunidades para mejorar su negocio, va a tener que estar integrado de alguna manera dentro de uno de los grandes grupos del sector.

- Nuevos hábitos de consumo: el aumento en la oferta genera una mayor posibilidad de elección por parte del cliente; por ende, éste se vuelve más exigente principalmente en dos aspectos: la personalización y el precio.

La personalización hace referencia a que el usuario elige productos o servicios con los que se identifica y con los que está a gusto. El producto/servicio debe adaptarse al cliente, y no al revés. Esta tendencia obliga a la máxima personalización en todos los procesos y a generar opciones para que el usuario cliente pueda elegir. Obliga también a ser muy flexibles y a saber adaptarse a las necesidades de cada persona.

La exigencia en precio hace referencia a que el cliente es cada vez más consciente de que puede encontrar buenos productos y servicios a buen precio. Comprar barato ya no significa renunciar a la calidad. Ahora el usuario exige calidad al mejor precio, y lo hace absolutamente con todos los productos y servicios que consume.

Es en esta situación en la que las empresas tienen que resaltar sus valores diferenciales  y apostar por la máxima personalización en el servicio, ya que esos valores y esa personalización permiten justificar un precio algo superior.

- Nuevos perfiles de profesionales: los profesionales que empiezan a trabajar en los clubes de fitness también están afectados por los cambios que se producen en la sociedad. Las nuevas generaciones no buscan sólo un trabajo que les genere ingresos o que les dé una buena posición social, sino que además quieren divertirse y sentirse motivadas con lo que hacen. Esto siempre ha sido así, pero ahora existe una gran diferencia que tiene que ver con la menor tolerancia de las nuevas generaciones a soportar situaciones poco agradables y con la mayor aceptación social hacia ese tipo de comportamientos.

El lema “sólo se vive una vez” hace que si no estás a gusto y no te sientes realizado, busques un rápido cambio de trabajo. La generación de nuestros padres estaba en las antípodas de este comportamiento, ya que daba una gran importancia al trabajo y mantenía su fidelidad a la empresa durante muchos años, algo valorado muy positivamente por la sociedad.

Las generaciones que se incorporan ahora al mundo laboral buscan y valoran el riesgo y la aventura de la vida, no ven el fracaso laboral como un fracaso personal y tienen una gran capacidad de relativizar las cosas.

Este cambio social obliga a importantes modificaciones en los estilos directivos en las empresas. De hecho, hoy se habla continuamente del liderazgo, del clima laboral y de la conciliación entre vida laboral y personal. Estos aspectos tienen una gran repercusión en la productividad de los trabajadores, y si se gestionan correctamente, ayudan a reducir el ausentismo laboral y la rotación de personal. Todo ello tiene una relación directa con la productividad y, en definitiva, con la rentabilidad de las empresas.

Ya lo decía Bruce Lee en el famoso anuncio de televisión Be water my friend (que en español significa “Sé agua amigo mío”), aludiendo a la capacidad del agua para adaptarse a cualquier entorno. De la misma forma, las empresas deben ser flexibles y adaptarse a lo que los nuevos tiempos les exigen.

Pablo López de Viñaspre es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con posgrado en Planificación y Gestión de Instalaciones Deportivas. Gerente de Wellness & Sport Consulting (GEDO), dirige la red de clubes UP Quality Fitness en España.

Texto publicado en la edición Nro. 40 de la revista Mercado Fitness – Año 2010 – Mayo / Junio



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