Expertos

“En los años 80 tener mejores instalaciones y el predio más bonito y más grande era fundamental para el negocio, en la década del 90 los equipamientos pasaron a tener mayor trascendencia, pero en el siglo XXI, aunque los diferenciales anteriores conservan su importancia, lo fundamental es contar con profesionales con destreza, conocimientos y actitud, porque el foco está puesto en la retención del cliente”. Esté análisis que esboza Edgar Corona, fundador y presidente de la cadena Bio Ritmo de Brasil, resume de manera clara hacia dónde se encamina la industria.

A raíz de mi columna en la edición anterior, “Una etapa de definiciones”, recibí numerosas opiniones y sugerencias por parte de gerenciadores y dueños de gimnasios que reflejan este sentir respecto del valor que se asigna a los profesionales del fitness.

Entre los comentarios, además, surgió otra coincidencia en la visión de esta etapa de transformación que vive el fitness en los últimos años: la necesidad de satisfacer una demanda mucho más amplia en algunos aspectos, teniendo en cuenta que:

1) Se amplió la brecha entre los límites de edad de quienes asisten a los gimnasios, creando así la necesidad de diversificar aún más las actividades.

2) La salud fue ganando terreno frente a lo estrictamente estético, con la incorporación de tratamientos físicos preventivos o de recuperación.

Estos parámetros nos exigen hacer hincapié en las necesidades de los socios, con una atención que esté a la altura de las circunstancias. Por lo que la situación generó en instructores y entrenadores la búsqueda de más y mejor capacitación, con una inmensa amplitud de variantes, que deben estar siempre íntimamente ligadas al conocimiento y alejadas de la improvisación.

El eje pasa por conocer y fundamentar todo lo que se le asigna al socio en la actividad que realiza: desde la opción de la misma, la organización de la clase grupal o rutina ideal, y la corrección en la ejecución de ejercicios y movimientos.

Tender hacia la calidad de los profesionales redundará en beneficio de todos los sectores de nuestra Industria del Fitness, y fundamentalmente en la captación de nuevos socios a la vista de la atención y los resultados obtenidos por quienes ya están en el circuito.

Valedero es pensar que el conocimiento está relacionado con beneficiosos factores como:

- Poder detectar determinadas patologías y la posibilidad de derivar al socio hacia el profesional idóneo en el tema;
- Crear un contexto de mayor autoestima en los alumnos a partir de prescribir la tarea adecuada, visualizar las necesidades personales y de los grupos existentes en el gimnasio,
- Contener a partir de elementos de variabilidad, dar respuestas fundamentadas sobre los trabajos que se realizan.

Todo esto puede sintetizarse en seguridad para todos los actores que rodean el trabajo de instructores y entrenadores.

Por todos estos motivos, la intención de este espacio es promover el intercambio de ideas, experiencias y criterios, para lograr definir un marco regulatorio de la actividad y el reconocimiento profesional de instructores y entrenadores del fitness, a partir de su capacidad y conocimientos.

Osvaldo Valentini es Director del Instituto San Fernando Centro – osvaldosfcentro@yahoo.com

Texto publicado en la edición Nro. 24 de la revista Mercado Fitness – Año 2007 – Septiembre / Octubre



Tu comentario

Su e-mail no será publicado.

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>