Expertos

El gimnasio es una empresa que vende servicios y la arquitectura es uno de sus aliados principales para atraer clientes, encantarlos y conservarlos. En este sentido, son cuatro los puntos principales que un arquitecto tiene en cuenta: 1) la fachada, 2) el escenario, 3) fortalecer la imagen, y 4) el objeto de deseo.

Para atraer posibles clientes, el gimnasio necesita tener una fachada atractiva que genere en quienes pasan frente al mismo el deseo de entrar a conocerlo. El segundo paso es crear adentro un escenario que haga sentir cómodo al visitante y que provoque en éste ganas frecuentar el gimnasio.

Esta escenografía fortalece también la imagen que el emprendimiento transmite, definiendo desde la puerta de entrada a qué grupo socioeconómico está dirigida su propuesta de servicios. Es decir que hay que orientar el diseño, la distribución y la imagen hacia el público que se quiere captar.

El gimnasio debe convertirse en un objeto de deseo para el futuro usuario. Desde la instancia de proyecto, es preciso imaginar y planificar cuál será el camino que va a recorrer el visitante para determinar que hará, qué verá primero, qué tendrá frente a él cuando salga de determinado lugar, etc.

Con algunos trucos, como una cascada, una planta o un cuadro, es posible sugerirle sutilmente al visitante el recorrido. Luego de haber visto las instalaciones, se regresa al área de ventas, donde, cómodamente sentados, se le presentan los diferentes tipos de planes que puede contratar y sus precios.

Tamaños
Conocer en detalle cuál será la superficie del gimnasio, qué tamaño tendrá cada uno de los sectores, qué cantidad de clientes podrán albergar y cuál será el perfil del público a captar, son aspectos centrales del negocio que todo empresario debería conocer para determinar cuánto dinero va a invertir.

Existen ciertos parámetros dentro de la industria que es necesario respetar en la construcción o remodelación de un gimnasio para obtener una buena circulación de clientes y optimizar también el aprovechamiento de espacios, evitando la acumulación de gente sobre todo en el sector de vestuarios.

La superficie total disponible debería distribuirse de la siguiente manera:

• Área de producción: 60%. Ésta se divide en sala de musculación, sala de gimnasia y piscina.
• Área operativa: 10%. Recepción, ventas, gerencia, coordinación, evaluación física y depósitos.
• Área de socialización: no más del 5%. Los servicios que se pueden agregar dependerán del tamaño del gimnasio. Podrían incluirse una sala para masajes, alguna tienda pequeña, gabinete de estética corporal, una peluquería, un espacio de recreación infantil, etc.
• Vestuarios: 15%. Masculino, femenino e infantil.
• Circulación: 10%.

Estos números le permitirán saber, en función de la superficie de su gimnasio, qué cantidad de clientes puede éste llegar a albergar. Las estimaciones son:

• Para la sala de aparatos: cada 3 metros cuadrados, un socio por hora.
• En la sala de gimnasia: cada 2 a 4 metros cuadrados, un socio por hora.
• En la piscina: de 3 a 4 socios por hora en el andarivel.

Una correcta distribución de los ambientes es fundamental. Algunas características necesarias para lograr la satisfacción del usuario son:

• Buena circulación: para que los miembros no se choquen unos con otros todo el tiempo.
• Confort térmico: que la temperatura ambiente sea agradable.
• Confort acústico: que el sonido del lugar sea el apropiado: ni muy ruidoso ni muy silencioso.
• Iluminación adecuada: la que se necesite, dependiendo del tamaño del ambiente.

Es importante integrar visualmente los ambientes. Al llegar, el cliente debe poder observar el movimiento que se produce dentro del lugar. Esto sirve también para que aquellos socios que sólo usan la sala de aparatos, puedan ver mientras entrenan, por ejemplo, cómo es una clase de Bodypump y así quizás en algún momento decidan probarla.

En la fachada del gimnasio es bueno usar vidrios para mostrar y para esconder también, ya que esto ayuda a capturar el interés de las personas que pasan por la calle. Una vez adentro, en la recepción, es ideal que el visitante pueda ver al menos en parte lo que está sucediendo dentro del gimnasio.

Cambios
Al público que consume gimnasios, en general, le encantan las novedades. Por eso bueno recrear periódicamente los diferentes espacios del lugar. De esta forma, el cliente percibe que el gimnasio se preocupa por él e invierte para mantenerlo contento. Algunas modificaciones de bajo costo pueden ser:

• Revestimientos: Privilegiar los que pueden renovarse, como la pintura.
• Accesorios: Cambiar cuadros, plantas y bancos de lugar regularmente.
• Luz y música: los que concurren por la mañana y que probablemente vayan a trabajar luego, deben encontrar un clima activo. Esto se logra con música vigorosa e iluminación muy clara. Quien concurre por la tarde debe hallar un gimnasio completamente distinto. A esa hora, la gente busca relajarse, por lo tanto conviene usar luces que tengan tonos violeta o rojo y sonidos menos estridentes.
• Áreas de socialización: puede ser un lugar cerca de la cafetería, con mesitas, donde la gente se encuentre con amigos.

Decoración
La arquitectura de interiores permite inducir lo que el visitante sentirá al entrar en cada ambiente por medio del uso de determinados colores y texturas. El objetivo es que el público se identifique con el lugar y para eso hay que contemplar el perfil de esas personas, su nivel socioeconómico, sus gustos, los restaurantes que frecuentan, etc.

Sólo así se podrá convertir al gimnasio en un objeto de deseo para esa gente, capturarla, sorprenderla y hacer que se sienta a gusto allí. A continuación, le sugerimos algunos ajustes que puede realizar en el interior de su gimnasio en función del tipo de público que recibe:

• Para los más jóvenes, en el área de socialización, conviene optar por un espacio muy abierto. La recepción debe tener una imagen ágil y de movimiento, con colores contrastantes como el naranja y el azul.

• Para un público más exclusivo el espacio cambia de tamaño y puede ser un poco más pequeño.

• Si el gimnasio tiene un público variado, ya que concurren familias y gente de todas las edades, es recomendable, en una recepción y en un lugar de mucho paso, pintar todo de blanco o crema claro. El azul es un color casi neutro, que a todos les gusta. Y los detalles pueden ser en un color fuerte como rojo, naranja o coral.

• Cuanto más sofisticado es el público, más espejos debe haber en el ambiente. En los pisos también se verá la diferencia. Un piso menos brillante y más colorido apunta a un público más joven. En cambio, con gente mayor se usan elementos más brillantes y menos coloridos.

• En las salas de Spinning se suelen utilizar muchas luces diferentes, como si fueran discotecas. Por eso no son convenientes los ventanales grandes. Sólo se deben colocar vidrios a la altura de los ojos para generar interés, porque así se muestra pero se esconde al mismo tiempo.

• Recuerde que los detalles son los que le dan distinción a un lugar y, por lo general, son muy poco costosos.

Patricia Totaro es arquitecta brasileña especializada en el desarrollo de gimnasios y clubes./ patricia@patriciatotaro.com.br

Texto publicado en la edición Nro.52 de la revista Mercado Fitness – Año 2010– Mayo / Junio 



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